Hoy es 20 de enero, festividad de San Sebastián, patrón de la ciudad de Palma o Ciutat, como muchos la llamamos.
Al hablar de San Sebastián debemos diferenciar entre el hombre y la leyenda. El hombre, de origen francés, se dice que nació hacia la segunda mitad del siglo III en la villa de Narbona, que cursó estudios en Milán y llegó a ser militar. A su vez, el nombre de Sebastián tiene origen latino, «Sebastianus», que era un apodo utilizado para reconocer la procedencia de la ciudad de Sebaste (Turquía), actual Sivas, y persiguiendo los orígenes, Sebaste procede del griego «Sebastos», que significa venerable.
Así pues, el venerable San Sebastián fue un militar al servicio de los romanos, a los que inicialmente ocultó su fe cristiana aunque fuera esta finalmente revelada al defender a dos hermanos gemelos y diáconos residentes en Roma, que se habían negado a adorar a los dioses paganos. Como castigo a dicha revelación y al hecho que convirtiera gente al cristianismo, el emperador ordenó su captura y condena a muerte a manos de sus propios compañeros de la guardia pretoriana, de la cual San Sebastián era capitán, que lo ataron semidesnudo a un poste y lo ajusticiaron a flechazos. Por ese motivo en la práctica totalidad de sus representaciones aparece sufriendo martirio y siendo asaetado.
Sin embargo, el buen santo no falleció. Santa Irene y Cástulo recogieron su cuerpo muy malherido y lo llevaron a su residencia, donde lograron que se recuperara, y en la que se dice que obró distintos milagros, como curar de ceguera a otro hombre que allí se refugiaba. San Sebastián murió, esta vez sí, poco después, tras manifestar de nuevo su fe delante del emperador. Como ejemplo de futuras represalias contra cualquiera que se expresara en dichos términos, su cuerpo fue arrojado a las alcantarillas de la ciudad y finalmente sepultado en una catacumba.
La leyenda dice que hacia 1523 Mallorca sufría el conflicto armado de les Germanies, que había causado miseria y un elevadísimo número de muertes, a las que se sumaron las provocadas por la terrible epidemia de peste que asoló la isla tras la guerra. Fue entonces cuando un fraile procedente de la isla de Rodas, sede de la orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, llegó en barco huyendo de los musulmanes. Con él portaba un trozo del hueso del antebrazo de San Sebastián, reliquia que deseaba proteger de la profanación por parte del Imperio Otomano.
Casualidad o no, en ese momento cesó la epidemia, coincidiendo con la conquista de la población por las fuerzas leales a Carlos V, y los mallorquines atribuyeron dicho milagro a la reliquia que portaba el fraile, que estaba de paso en Mallorca. Se dice que, al querer emprender éste de nuevo su camino, la tormenta impidió su marcha, y cuando amainó el mal tiempo el viento no quiso soplar, por lo cual el fraile interpretó estos signos como el augurio que debía quedarse e hizo cesión de la reliquia a la Seu.
Desde 1648 San Sebastián es reconocido como el patrón de Palma, sustiuyendo al antiguo patrón, el Ángel Custodio. Podemos encontrar la reliquia del hueso del antebrazo de San Sebastián en la sala Capitular Barroca de la Catedral de Palma.

Una petita pinzellada del món en el que et submergeixes quan et deixes dur per la gran experiència que és fer una visita guiada amb en Biel. Et permet descobrir històries de racons pels que has transitat tota la vida sense saber quines persones havien recorregut aquests indrets abans.
T’agraeixo molt que escriguis aquests textos i que segueixis publicant les dates amb excursions.
Moltes gràcies!
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Moltes gràcies pel teu comentari Llonguet! 😉
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Gracias Gabriel por el esfuerzo y la información mostrada.
Por la visita que nos hiciste por Palma, se nota que te gusta lo que haces y le dedicas tiempo para explicaresos secretos de la ciudad de Palma.
Muchas gracias por la implicación en cada salida.
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Muchas gracias por tu comentario! Es lo qye se intenta, transmitir la pasión que nos mueve de modo que se convierta en una experiencia interesante 😉
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